Loida Zabala

Loida Zabala tiene un sueño que no conoce fronteras

Ser deportista profesional no es fácil. Hay que saber renunciar a muchas cosas para alcanzar ese reto deportivo, ese sueño de superación. Loida Zabala sabe mucho de todo esto.

¿Cómo comenzó el sueño de Loida?

El sueño de Loida Zabala empezó cuando, un año después de que la inflamación de su médula espinal, comenzó a hacer pesas para ganar fuerza en los brazos. Le gustaba lo que hacía, pero todo cambió cuando un jugador de baloncesto le habló de la halterofilia paralímpica y descubrió que ese iba a ser su futuro.

Desde entonces, Loida ha participado en los Juegos de Pekín 2008, Londres 2012 y Río de Janeiro 2016. Volvió a España con la medalla de bronce en el Campeonato del Mundo de 2011 en Emiratos Árabes, un tercer puesto en el Europeo de Aleskin (Rusia) en 2013, además de ser campeona de los Open de Rabat 2009 y Tesalónica 2012.

 

Un sueño, una maleta y muchas renuncias

Todos estos logros los ha logrado con trabajo y esfuerzo, pero también con sacrificio. En 2007 decidió mejorar su técnica con el entrenador Lodario Ramón, abandonando su casa en Losar de la Vera e instalarse en Oviedo, donde ha pasado 9 años de su vida lejos de su familia y de sus amigos. Sin embargo, este sacrificio permitió a Loida conocer a una figura clave en su crecimiento deportivo, formar una segunda familia con los miembros del Club San Mateo de Oviedo y conquistar sus primeros títulos.

Loida no solo ha vivido lejos de los suyos, también ha competido a miles de kilómetros de distancia. Pekín, Londres y Rabat son solo algunas de las ciudades en las que Loida se ha concentrado y competido, poniendo a prueba su capacidad de superación y, más que nunca, su independencia.

En 2014 conoció a la mexicana Amalia Pérez, campeona y récord del mundo de la categoría de 61 Kg de peso corporal. Ella quiso enseñarle cómo eran sus entrenamientos con el mexicano Enrique Alvarado, y le ofreció su casa para entrenarse el tiempo que necesitase.

De nuevo, Loida hizo las maletas y en enero de 2015 se trasladó a Ciudad de México hasta abril, fecha en la que se celebró el Open de las Américas, donde obtuvo la medalla de oro.

“Aprendí muchísimo de esa experiencia y de allí me llevé una gran familia que echo mucho de menos.” (Loida Zabala en Relevo Magazine)

 

El regreso a su Extremadura natal

Por fin regresó a casa en mayo de 2015 para seguir su carrera como deportista de élite.

A través de los años y las competiciones, la halterofilia ha enseñado a Loida hasta dónde puede llegar, colocando cada día sus metas un poquito más altas y sus sueños unos metros más cerca.

Loida Zabala y sus sueños #SeSalen. Por ello ya afronta con ilusión el camino hacia Tokio 2020. ¡A por todas, campeona!