Foto del equipo #sesalen

LOS 3 RETOS DEL DEPORTISTA DE ÉLITE PARALÍMPICO

Todos los deportistas de élite precisan mantenerse deportivamente al máximo nivel, lo que conlleva disfrutar de unas condiciones óptimas de entrenamiento para afrontar las competiciones en la mejor forma posible, así como disponer del tiempo de dedicación y la movilidad geográfica que los calendarios de competición exigen; es decir, necesitan dedicarse profesionalmente a desarrollar su carrera deportiva.

Si bien el desarrollo de una larga y exitosa carrera deportiva es complicado y todo un reto para cualquier atleta, hay 3 puntos clave en los que los deportistas paralímpicos se encuentran ante un escenario algo diferente, y más retador si cabe, al de los deportistas de élite olímpicos:

1. Las becas

Aunque existen programas que articulan el apoyo deportivo, las ayudas gubernamentales y las aportaciones privadas de patrocinadores para atletas con y sin discapacidad a través de los planes ADO y ADOP, los criterios de asignación de las becas para deportistas son diferentes en ambos programas. Un deportista olímpico que obtiene un valiosísimo diploma olímpico (4ª a 8ª puesto) puede disfrutar de una beca con dotación económica siempre y cuando cumpla con el resto de criterios. Sin embargo, un deportista paralímpico necesita marcas más ambiciosas para obtener o mantener su beca deportiva.
Recientemente, la haltera Loida Zabala ha vivido esta situación en primera persona, así como el lanzador de jabalina Héctor Cabrera, que logró un valioso quinto puesto en los Juegos de Río, una posición no becada para él pero sí para deportistas olímpicos.
Esta realidad enfrenta al deportista paralímpico a un altísimo nivel de exigencia en competición y, a la vez, a la necesidad de encontrar otros empleos o fuentes de financiación con los que compatibilizar su vida deportiva.
El Comité Paralímpico Español y la comunidad deportiva paralímpica han trabajado durante años para equiparar las mecánicas con las que se articulan los programas de apoyo al deporte, conquistando en los años 90 metas tan importantes como el acceso a los centros de alto rendimiento del que ya disfrutaban deportistas olímpicos. Este y otros grandes logros hacen cada vez más cercano un futuro en el que tanto los recursos como los sistemas de asignación de los mismos sean iguales para deportistas olímpicos y paralímpicos.

2. La visibilidad mediática

El papel de nuestro equipo el año pasado en los Juegos Paralímpicos de Río fue realmente destacable: conquistamos treinta y un medallas en total, una suma que nos ha colocado entre los mejores del mundo. Se podría pensar que estos logros se traducirían en una notable visibilidad mediática del deporte paralímpico, pero las cifras hablan por sí solas: frente a las más de 620 horas de emisión de los JJOO de Río, solo se emitieron 200 horas de competiciones paralímpicas, menos de la mitad de ellas en directo. El público general desconoce el nombre, disciplina y méritos de las grandes figuras del paralimpismo, así como su actualidad deportiva, debido, principalmente, a la escasa visibilidad y seguimiento en los medios del deporte adaptado.
Como afirma Luis Leardy, director de Comunicación y Relaciones Externas del CPE, el deporte paralímpico es un fenómeno cuatrienal, es decir, solo sale a la luz cada cuatro años, con la celebración de los Juegos, pero cuando se ve engancha a la afición. Es crucial que los mass media le otorguen más protagonismo al día a día de las carreras deportivas de nuestros paralímpicos, estos atletas pueden ofrecer a la sociedad experiencias vitales, historias de superación y hazañas deportivas capaces de servir de inspiración a otras personas. Exactamente igual que las de sus compañeros olímpicos.
El fenómeno de las redes, sin embargo, ha permitido dar a conocer y viralizar los nombres y logros de muchos atletas paralímpicos, que han encontrado en los medios sociales un altavoz para difundir su imagen, valores y metas. Y se han encontrado con un público al que le interesa (y mucho) lo que tienen que contar los atletas paralímpicos: sus historias arrasan en la red.

3. Los patrocinios

A todos nos vienen a la mente multitud de deportistas que han sido o son imagen de marcas o productos, atletas olímpicos que protagonizan spots o acciones especiales de sus empresas patrocinadoras; sin embargo, hasta hoy, el patrocinio deportivo paralímpico, a través de cesiones de material, prestación de servicios, dotaciones económicas a atletas o equipos o de la participación en el plan ADOP, ha sido mucho menos comunicado y explotado por las empresas. Todo esto se traduce en una menor capacidad del deportista de generar ingresos extra a través de estas actividades.
Tanto el Comité, como los deportistas y patrocinadores evolucionan y trabajan cada vez más para convertir al atleta paralímpico en protagonista e inspiración de sus comunicaciones, spots o campañas en Redes Sociales, poniendo al frente de sus marcas a deportistas como los de nuestro equipo #sesalen, Teresa Perales o el equipo paralímpico de baloncesto en silla. Representan todos los valores que el deporte transmite y un espíritu de lucha, positividad y superación aún desconocidos para gran parte de la sociedad pero de un valor incalculable.

 

Que estos tres puntos de separación sean cosa del pasado y que las diferencias entre deportistas se deban solo a sus méritos deportivos, está en manos de todos. Si quieres conocer a fondo el deporte paralímpico y a algunos de sus representantes más destacados, ¡únete al club de fans #SeSalen!