Nieveenverano

Nieve en verano

Ocho oros, siete platas y tres bronces en seis campeonatos mundiales, y tres oros, cuatro platas y cuatro bronces en los últimos cuatro Juegos Paralímpicos de Invierno. En total, veintinueve medallas, que son las que acumulan el guipuzcoano Jon Santacana y el oscense Miguel Galindo, dos de nuestros mejores esquiadores alpinos. El primero, con una deficiencia visual de grado B2, se mueve como pez en el agua por las pistas de nieve a través de la visión del segundo (y gracias a un sistema de comunicación Bluetooth integrado en sus cascos), su guía desde 2002. Ambos han formado una de las parejas más exitosas de deportistas en el circuito paralímpico internacional, y actualmente se preparan para enfrentarse a sus quintos Juegos.

Es evidente que para ganar tantas medallas como Santacana y Galindo, y para conseguir esa envidiable estabilidad profesional, hace falta muchísima compenetración, pero sin duda también grandes dosis de esfuerzo y meses de entrenamiento muy duro. Ahora, durante el verano, la mayoría de deportistas profesionales disfrutan de unas merecidas vacaciones, pero para los deportistas de nieve, la época estival es la idónea para prepararse física y mentalmente antes de que llegue el invierno y, con él, las competiciones más importantes de su categoría. Y es precisamente eso lo que están haciendo ahora mismo Santacana y Galindo.

Desde 2015, la pareja de esquiadores y su equipo viajan a Suiza en verano para ponerse a punto de cara a los siguientes retos deportivos que les esperan. Su destino, a casi 1.800 metros de altura, es el pintoresco pueblo de Saas-Fee, conocido como la Perla de los Alpes, totalmente peatonal y en el que se halla la cueva de hielo más grande del mundo. Gracias a un convenio de colaboración entre la Real Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI) y la Federación Española de Deportes para Ciegos (FEDC), los equipos de competición de esta pueden alojarse en la Casa de España, donde los de la RFEDI realizan su pretemporada. Así se promueve la integración entre esquiadores con discapacidad visual y esquiadores sin ningún tipo de discapacidad.

La otra ventaja de Saas-Fee es que se encuentra rodeado por glaciares, lo que permite que haya pistas de nieve operativas durante los doce meses del año, las cuales ocupan aproximadamente unos 150 kilómetros de terreno. Cada día, Santacana y Galindo las visitan muy temprano para poder aprovechar la nieve de las primeras horas de la mañana, pues es la que presenta mayor consistencia y dureza. Afortunadamente los madrugones se digieren mejor cuando puedes ser testigo de algunos de los amaneceres más espectaculares del mundo.

Habitualmente, nuestros esquiadores se encuentran en lo alto del glaciar sobre las seis o las siete menos cuarto de la mañana, dependiendo del tipo de entrenamiento que toque ese día. El ascenso suele ser muy duro, porque tienen que cargar con todo el equipo: dos pares de esquís, uno de botas, un casco, guantes, avituallamiento, sus cámaras GoPro y hasta un dron (grabar escenas espectaculares en la montaña es otra de las aficiones que comparten Santacana y Galindo). En total, más de veinte kilos de peso. Una vez arriba, comienza el calentamiento físico, de unos quince minutos, y después, el calentamiento con los esquís: tres o cuatro descensos libres, mientras el entrenador se encarga de marcar el trazado en la pista. Y a continuación, el plato fuerte del entreno: más de cuatro horas de bajadas, con alguna pequeña parada entre medias para comer algo y reponer fuerzas. Y ahí no acaba la cosa: por la tarde, ambos deportistas aún tienen que llevar a cabo más de dos horas de ejercicio físico y revisar en vídeo, junto con el entrenador, todo lo realizado ese día en las pistas. Después, poco más: ducha, cena y a dormir para poder entregarse al cien por cien de nuevo durante la jornada siguiente. El ocio puede esperar.

Santacana y Galindo pasarán buena parte de los próximos cinco meses siguiendo esa dura rutina en Saas-Fee para afrontar en óptima forma los XII Juegos Paralímpicos de Invierno, que tendrán lugar en Pyeongchang, Corea del Sur, del 9 al 18 de marzo de 2018. Aunque en diciembre tienen previsto esquiar en carreras preparatorias de la Copa del Mundo, su principal objetivo es subir al podio todas las veces que les sea posible en Pyeongchang, en cualquiera de las categorías en las que competirán: eslalon, descenso, gigante, supergigante y combinada. Esta será sin duda la última aventura paralímpica en la que se embarquen ambos deportistas (que ya superan los treinta y cinco años de edad), y por eso quieren dejar el listón muy alto para sus sucesores. Desde aquí les deseamos toda la suerte del mundo.